¿Qué opinas del desplante de los estudiantes al ministro?

El Ministerio de Educación apuesta por una controvertida ley de educación, la LOMCE, que ha conseguido lo que no había pasado jamás, que prácticamente toda la comunidad educativa se una, aunque haya sido para manifestarse en contra de dicha ley.

Supuestamente, la LOMCE luchará contra el fracaso escolar, perseguirá el esfuerzo por parte del alumno y valorará la excelencia. Pero esto no cuadra con las manifestaciones de la comunidad educativa ni con las quejas de los estudiantes.

En concreto, un acto ha llamado poderosamente la atención. La semana pasada se celebraba la entrega de los Premios Nacionales Fin de Carrera, que se entregan a los alumnos más brillantes de la Universidad, durante el acto de entrega, 12 de los estudiantes galardonados mostraron su rechazo al ministro de Educación, José Ignacio Wert, negándole el saludo cuando recogían su diploma acreditativo.

Y digo que este desplante llama la atención porque no lo ha realizado cualquier alumno, han sido 12 de los mejores estudiantes universitarios del país, aquellos que representan la finalidad de la ley. El paradigma de la excelencia. ¿Será posible que estos alumnos estén en contra de la política educativa del nombrado ministro?

Pero más me ha llamado la atención la forma en que los medios de comunicación han comentado el hecho, ya que ha generado opiniones muy encontradas. Las imágenes de la entrega de premiso y el desplante han paseado por todos los noticieros de la televisión como antesala a la expresión de los tertulianos que abundan en nuestro panorama televisivo. La opinión de estos tertulianos se puede adivinar antes de que la emitan, simplemente conociendo su nombre, el medio en el que trabajan, o la cadena en que se emite el programa.

Por ello, me gustaría conocer alguna opinión más imparcial. Puedes participar contestando a la siguiente encuesta:

Anuncios

¿Por qué soy profesor?

La verdad es que siempre he sido un apasionado de la ciencia. Cuando estudiaba en el instituto tenía claro que debía hacer la carrera de Biología, aunque también podía ser Física, o Química… Pero debía ser algo que me ayudara a encontrar respuestas sobre cómo funcionaba la naturaleza, debía ser una de las ciencias básicas. Así que me dediqué a la Biología y encontré las respuestas a mis preguntas. Me volví loco por la Biología Molecular, por la Genética y por la Fisiología celular. Si, ya sé, soy un poco rarillo.

Así que mi primera opción fue dedicarme a alguna de estas especialidades, incluso intenté ir a USA para hacer la tesis. No funcionó, tal vez me faltó pasión. Pecadillos de juventud. Después de aquello, la Prestación Social Sustitutoria, mucho tiempo libre que decidí dedicar a preparar oposiciones de secundaria. La verdad es que me gustaba aprender y me gustaba enseñar las cosas que conocía, pero era muy complicado acceder a la carrera docente.

Por ello, durante un par de años me dediqué al otro tema que me gustaba, más prosaico: el control de calidad en la industria alimenticia. Aprendí muchas cosas, pero las condiciones de trabajo de aquella época no eran las más adecuadas, eran los tiempos de la anterior crisis económica, los horarios de trabajo eran una incógnita diaria y los sueldos de risa.

La educación es una inversión sobre la que construiremos nuestro futuro
La educación es una inversión sobre la que construiremos nuestro futuro

Continué con las oposiciones, la tenacidad y la suerte me llevaron a obtener mis primeros trabajos, como interino primero, con la plaza después. Muchos centros, varias ciudades, pero una cosa en común, buena gente. En todos los sitios encontré grandes profesionales de los que aprender, disparidad de alumnos, grandes chavales… Pero entre todas las experiencias, destacó una: fui profesor en el instituto en el que había sido alumno, conviví con alguno de mis antiguos profesores, tuve la suerte de hacer guardias con Santiago, charlar y apasionarme con la enseñanza. Comprendí que enseñar Biología era algo bonito, pero que lo más hermoso era formar personas. Educar.

En todo este trayecto una cosa me ha quedado clara, el maestro se hace en el camino, la enseñanza es un proceso en el que el profesor enseña, sí, pero no para de aprender. Los tiempos cambian, las leyes más, las tecnologías te superan si te descuidas un poco; pero cada año aparece un nuevo reto, conoces niños que necesitan tu ayuda u otros que te obligan a prepararte aún más. Siempre hay algo nuevo y nunca estás completamente satisfecho con cómo has realizado tu trabajo. Y de todo ello se aprende. Sí, enseñar es aprender, aprender y aprender.

Cuando eres profesor te conviertes en un referente para tus alumnos, ellos ven en ti cosas que no esperabas, lo cual te aporta una gran satisfacción. Pero lo que realmente te llena es cuando ves a un antiguo alumno que ha superado tus expectativas, cuando intuyes que, de alguna manera, has contribuido a su desarrollo como persona.

Vivimos tiempos difíciles y nuestra labor es preparar a los jóvenes a afrontar los retos que les deparará el futuro. Necesitamos que se invierta en la educación, sí, pero ni los recortes ni las contrareformas educativas nos pararán. Continuaremos formando personas que sean capaces de afrontar el futuro con libertad, porque solo el conocimiento les hará libres.